No tienes que esperar a que algo pase: dale a tu comunidad educativa la tranquilidad de saber que hay ayuda a un botón de distancia.
Y cuando pasa, tu personal necesita algo más rápido que gritar o correr a buscar ayuda. Un botón discreto, presionado a tiempo, puede cambiar cómo termina esa situación.
Da lo mismo si tienes pocas salas o un campus universitario completo: el sistema se adapta a cada espacio donde tu comunidad necesita sentirse segura.
Desde que instalamos los botones de pánico en las salas, nuestros profesores saben que no están solos ante una situación de riesgo. Con el tiempo el sistema demostró que funcionaba, así que decidimos ampliarlo con más puntos de alerta directa a inspectoría.
Pensé que instalar esto iba a significar semanas de obras y clases interrumpidas. En la práctica, el equipo de Syscall configuró todo en pocos días y nunca tuvimos que suspender actividades.
No pensamos que esto nos fuera a pasar a nosotros, hasta que vivimos una situación de violencia en una sala. Ahí decidimos actuar. Hoy los apoderados saben que tomamos una medida real, no solo un protocolo en un papel.
Sin costo ni compromiso. Respondemos por WhatsApp en menos de 24 horas.
Con esta información armamos una propuesta a medida para tu colegio o universidad.